Sangre.

11 Mar
Me lo encontré saliendo del Oxxo. Yo andaba buscando unos curitas. Me había pasado ocho horas leyendo, mientras que la lavadora se divertía con la ropa sucia. Se me rompieron tres uñas.
 
Apenas iba a salir la ropa blanca, cuando la uña del dedo corazón izquierdo se enganchó con el cierre de un pantalón y se rompió, llevándose la piel. Sangre, sangre, sangre. Luego se quebró la uña del meñique derecho y después la del medio izquierdo. Odio que se quiebren las uñas y que salga sangre.
 
Me lo topé en el mar de gente de un domingo por la tarde. Todos muy contentos porque mañana es lunes. Cabrones hipócritas, pensaba yo. Nunca me sentí feliz en esta ciudad sin árboles y sin gente que sueña.
 
Aquí la gente vive para trabajar y realmente se nota. ¡Malcogidos, pónganse a jalar! Un pinche pueblo aburrido donde no hay gozo. Nadie pide la belleza: viven a gusto entre lo hostil y lo ojete y las cosas sin gracia. Yo supongo que a nadie le parece atractiva una ciudad con un teatro de color gris. ¿A quién le importa el teatro?
 
Lo vi de lejos y me dio gusto. Un poco de gusto, tampoco que saltara como el perro alegre que soy. Pasé y lo aventé, para sorprenderlo. Nos abrazamos. Como no teníamos plan, nos fuimos a caminar. A la media hora todavía estábamos bien. Nos poníamos al día, luego de varios meses de no vernos. Conforme las calles pasaban por nosotros, la tensión iba en aumento. Contamos los semáforos que nos tocaron en verde: ninguno.
 
Habían transcurrido dos horas y ya queríamos desaparecer, pero nos teníamos tanto cariño viejo que aguantamos un poco más. No quiero recordar los detalles de la charla porque no me gustó casi nada; antes me parecía divertido. Cuatro horas en total.
 
Llegué a mi casa, lavé mis manos con alcohol y agua oxigenada. Me puse los curitas. Terminé de tirar unas cosas que me había regalado. El lunes me sentí mejor que nunca. Un brassier quedó con una mancha rojiza.
Anuncios

Una respuesta to “Sangre.”

Trackbacks/Pingbacks

  1. La ciudad-estacionamiento | Preferencias Racionales - 14 marzo, 2013

    […] a nuestra ciudad totalmente hostil a la vista. (@LaBauba lo describe de forma inmejorable: “Nadie pide la belleza: viven a gusto entre lo hostil y lo ojete y las cosas sin gracia.” […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: