Siempre marzo.

20 Mar

Su casa no me gusta cuando él no está. Gris, pesada, aburrida, sin luz.

El aire caliente entra por la ventana. La cortina se mueve. El piso aún está frío. Ya no me acomodo en el silencio. Prendo el reproductor: discos de ska jazz. El foco del estudio estaba encendido cuando llegué. Un cenicero lleno, a lado de una pila de libros. Me quedé leyendo uno de Catulo antes de hacer la comida

En la cocina, pasta con mozzarella, salsa de tomate, pan con ajo, ensalada. Lavé los trastes. Desde que sugerí el jabón líquido, no falta. Ordeno los cubiertos por tamaño. Pienso en sus manos blancas. La primera vez que lo vi, me pareció detestable. Odié su cabello y su loción. Luego habló y habló y habló. Califico a los hombres con seriedad y este es de los imprescindibles. Acomodé los frascos de las especias. El olor del orégano me excita.

Una vez llenó de especias la mesa del comedor. Cogimos de viernes a lunes. Por eso nos gusta la comida condimentada.

Ahora no tarda en llegar. Yo no debería fumar. Estoy ansiosa. Escucho que abre la puerta.

Trae flores. Me encuentra poniendo la mesa y se hace el sorprendido. Terminamos de comer. Sudamos. Hace demasiado calor. No sé cómo decirlo. Estoy embarazada y voy a abortar. Sin consideraciones.

Gritos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: