Caldo de cielo para el alma

17 Oct

A mí, ningún libro de superación personal me ayudó a superarme. Al contrario, hicieron que me hundiera en la frustración.

¡Son tan baratos, hay miles de millones y los venden hasta en la calle! Entran por las ventanas como mariposillas negras y, como la humedad, se instalan sobre las mesas de noche.

Leí varios en la infancia. Qué manera de situarse en el mundo desde los ojos de un porrista de la felicidad. Tienes que, debes de, vete por aquí, de aquí no te sales…

En la pubertad, los libros de autoayuda me aconsejaban ser yo. Fui yo, cambiando de piel. Me crecieron las caderas, los pechos y los pelos. No entendía a nadie, menos a mí. En sus páginas, leía que yo era un ser con un poder sin límites y encontraba mis límites a cada paso, en cada relación, en cada situación crítica. Nunca encontré mi inteligencia emocional: siempre perdida en el laberinto de las llamaradas. Yo era un papel que ardía.

Mis zonas erróneas tenían un mapa bien trazado y siempre caminaba por los mismos senderos. ¿Esfuerzo, constancia, buena suerte? Nunca lograba mis objetivos por más empeño que ponía, por más búsqueda de sentido. Jamás despertó mi gigante interior.

No quiero ganar, no quiero pisotear a nadie, no quiero tener cosas inútiles, no quiero ser una modelo, no quiero ganarme premios por ser buena, no quiero consumir, no quiero ser políticamente correcta, no quiero ser un ejemplo de vida, no quiero evitar la complejidad. No quiero recetas para la eficiencia, para la alegría, para encontrar la luz, para hablar con Dios, para abrir la flor de mi chakra. 

Cuando me di cuenta de que mi mediocridad no desaparecería, que tenía que vivir con mi sombra depresiva, que nada ni nadie podría darme experiencias vitales excepto yo, dejé por la paz esa búsqueda.

Ningún libro de superación personal me sirvió para absolutamente nada. Excepto para llevarme a la biblioteca. Empecé a leer literatura que tampoco es útil para maldita sea la cosa pero, al menos, contiene dosis exactas de belleza para el alma…

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Una respuesta to “Caldo de cielo para el alma”

  1. Riqueza sin Límite 7 julio, 2014 a 11:36 am #

    Felicitaciones por exponer el tema con tanta propiedad, es digna de admirar. Yo por el contrario quiero decirle, respetando su punto de vista, que a mi en particular los libros de superación personal me abrieron los ojos y me permitieron descubrir los tesoros internos que no tenía ni idea que existían. Hoy soy una persona feliz, y me dedico a motivar a otras personas para que descubran la felicidad que está dentro de cada uno. Y hoy digo con propiedad de que vinimos al mundo para ser felices y motivar a los demás para que la encuentren. Bendiciones para todos…
    At.
    Arley Castro Castillo
    Twitter: @riquezasinlimit

    Cuenten con migo estoy para servirles con mucho gusto.

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